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“Por priemra vez en la historia es ahora posible que todo mundo tenga un nivel de vida más alto de lo que nunca antes alguien haya conocido. Hace solamente 10 años la tecnología de ‘hacer más con menos’ alcanzó el punto en el cual esto puede lograrse. Toda la humanidad ahora tiene la opción de ser exitoso de manera sostenible.”
Esta afirmación se hizo en 1980 por R. Buckminster Fuller – inventor, arquitecto, ingeniero, matemático, poeta y cosmólogo. En 1959 Newsweek informó que Fuller predijo la conquista de la pobreza para el año 2000. En 1977, casi veinte años más tarde, la Academia Nacional de Ciencias confirmó la predicción de Fuller en su estudio Alimento y Nutrición Mundiales, preparado por 1,500 científicos, concluyó, “Si hay voluntad política en este país y al exterior. . . debe ser posible vencer los peores aspectos del hambre y la desnutrición generalizadas dentro de un generación.” Aún con tragedias como las de Etiopía y Somalia, es claro que, como Fuller ha predicho, hemos llegado a la posibilidad de eliminar el hambre y la pobreza en todo el mundo dentro del lapso de nuestra vida.
Buckminster Fuller era realmente un hombre adelante a su tiempo. Su meta de toda la vida fue el desarrollo de lo que él llamó “la Ciencia del Diseño Integral Anticipado”–la tentativa para anticipar y resolver los problemas mayores de la humanidad a través de ña más alta tecnología proporcionando “cada vez mas soporte de vida para todos, con cada vez menos recursos.” Fuller era un filósofo práctico que demostró sus ideas como invenciones que él llamó “artifacts.” Algunos se construyeron como prototipos; otros existen sólo en papel; para él todos eran técnicamente viables. El era un individualista obstinado cuyo genio fue sentido a través del mundo por casi medio siglo. Inclusive Albert Einstein en alguna ocasión le dijo: “joven, usted me asombra!”
En 1927, a los 32 años de edad, Buckminster Fuller se paró delante de la costa de Lago Michigan, se preparó para tirarse en las aguas heladas. Su primera hija había muerto. Económicamente estaba arruinado, desacreditado y sin empleo, y tenía una esposa y otra hija recién nacida. A punto del suicidio, de pronto lo golpeó la idea que su vida le pertenecía, no a él mismo, sino al universo. En ese momento decidió embarcarse en lo que él llamó “un experimento para descubrir lo que un individuo pequeño, sin dinero y desconocido puede ser capaz de hacer de manera efectiva a favor de todo humanidad.” Por los siguientes cincuenta y cuatro años, él demostró, repetidas veces, que sus ideas más polémicas eran prácticas y factibles.
Durante el curso de su notable experimento:
• le fueron concedidas 25 patentes de los EE.UU.
• escribió 28 libros
• recibió 47 doctorados honorarios en las artes, ciencia, ingeniería y humanidades
• recibió docenas de grandes premios de arquitectura y diseño, incluyendo, entre muchos otros, la Medalla de oro del Instituto Americano de Arquitectos y la Medalla de oro del Instituto Real de Arquitectos ingleses
• Creó trabajos que se encontran en las colecciones permanentes de museos alrededor del mundo
• En sus viajes dió la vuelta al mundo 57 veces, visto y escuchado por millones a través de sus conferencias y entrevistas públicas.
Buckminster Fuller es mejor conocido por la invención del domo geodésico –la estructura más ligera, más fuerte, y la más eficiente en cuanto a costo que se haya ideado jamás. El domo geodésico es capaz de cubrir más espacio sin apoyos internos que cualquier otra cubierta. Llega a ser proporcionalmente más ligero y más fuerte mientras más tamaño tenga. El domo geodésico es un adelanto en cuanto a vivienda, no sólo en eficacia en función de los costos, pero en la comodidad de la construcción. En 1957, un auditorio de domo geodésico en Honolulu fue construido tan rápidamente que 22 horas después que las partes se entregaron en la obra, un público repleto se sentó cómodamente gozando adentro un concierto.
Hoy hay más de 300,000 domos geodésicos construidos en el mundo. "Radomes" de plástico y fibra de vidrio albergan el equipo delicado de radar a lo largo el perímetro ártico, y estaciones meteorológicas “radome” soportan vientos de hasta 180 kph. Domos de lámina corrugada han dado refugio a familias en Africa, a un costo de $350 Dlls. por domo. La Infantería de Marina Norteamericana llamó al domo geodésico como "la primer mejora básica en el refugio móvil militar en 2,600 años."
Fuller fue uno de los primeros defensores de las fuentes renovables de energía–solar y eólica) –que él incorporó en sus diseños. El afirmaba, "no hay la crisis energética, sólo una crisis de la ignorancia." Su investigación demostró que la humanidad podría satisfacer el 100% de sus necesidades de energía y al mismo tiempo dejar de utilizar los combustibles fósiles y energía atómica. Por ejemplo, él mostró que un generador de viento montado en cada torre de la transmisión del alto-voltaje en los EE.UU. generaría tres y media veces más energía que la producida en el país en ese tiempo.
Fuller acuñó el término “Nave Espacial Tierra.” A su "Mapa Dymaxion™" se le concedió la primera patente para un sistema cartográfico y fue el primero en mostrar los continentes en una superficie plana sin deformación visible, apareciendo el mundo como una isla en un solo océano. Su "Juego del Mundo®" utiliza un Mapa Dymaxion a gran escala mostrando los recursos mundiales, y permite a los jugadores dar soluciones estratégicas para los problemas globales, emparejando las necesidades del humano con recursos. Su "Inventario de Recursos de Mundo, Tendencias y Necesidades Humanas" fue creado para servir como un banco de información para el "Juego del Mundo".
De alguna manera, los "artifacts" más significativos de Fuller son los extensos archivos personales que él mantuvo a través de su vida.
Buckminster Fuller murió en julio de 1983, dejando como legado un experimento de 56 años, completamente documentado –un testamento a la eficacia de la iniciativa individual.
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